Nacional

Regional

Urbana

Agencia

 






LYON FRANCIA

ESTRUCTURA URBANA NACIONAL

Francia (en francés, République française), país de Europa occidental que limita al norte con el canal de la Mancha y el estrecho de Dover o paso de Calais; al noreste con Bélgica, Luxemburgo y Alemania; al este con Alemania, Suiza e Italia; al sureste con el mar Mediterráneo; al sur con España; al suroeste con el golfo de Vizcaya; y al oeste con el océano Atlántico. Francia presenta una forma aproximadamente hexagonal, con una longitud máxima (norte-sur) de unos 965 km y una anchura que alcanza los 935 kilómetros. París es la capital y la ciudad más grande del país. 
La República comprende diez posesiones de ultramar, entre las que se encuentran los departamentos de Guayana Francesa, en Sudamérica, Martinica y Guadalupe en las Indias Occidentales, y la isla Reunión en el océano Índico. Además, cabe mencionar las dependencias territoriales de Saint Pierre y Miquelon, Mayotte, Nueva Caledonia, Polinesia Francesa, las Tierras Australes y Antárticas Francesas, y las islas Wallis y Futuna. La superficie total de la Francia metropolitana es de 543.965 km2, incluida la isla de Córcega, en el mar Mediterráneo.

Los principales rasgos fisiográficos de Francia los constituyen sus fronteras naturales orientales y meridionales, una meseta central meridional, y, contigua a ésta, una vasta región de llanuras onduladas. Una serie de cadenas montañosas, que engloban parte de las cordilleras de los Alpes y del Jura, forman los límites naturales con Italia y Suiza. Las laderas y las estribaciones de estas cordilleras dominan el área oriental de la meseta central meridional. La mayoría de las montañas alpinas que se extienden a lo largo de la frontera francesa superan los 3.900 m de altitud; el Mont Blanc (4.807 m) es el segundo pico más alto del continente. El Jura, que alcanza una altitud máxima de 1.710 m, dibuja la frontera oriental de Francia desde el valle del Ródano hasta la depresión de Belfort, donde confluyen las cuencas de los ríos Rin y Saona; desde el borde de esta depresión, en la esquina noreste de Francia, el Rin define la frontera con Alemania. Las montañas de los Vosgos, que se extienden al norte desde la depresión de Belfort, dominan la región comprendida entre los ríos Mosela y Rin, con picos que alcanzan los 1.435 m de altitud. Los Pirineos, que se sitúan a lo largo de la frontera franco-española desde el mar Mediterráneo hasta el golfo de Vizcaya, forman el otro límite natural de Francia. El Vignemale (3.303 m) constituye la mayor elevación de los Pirineos franceses. Existen pocos pasos que atraviesen esta alineación montañosa; circunstancia que tradicionalmente impidió el comercio activo entre Francia y España. Sin embargo, los Alpes y otras cordilleras orientales poseen varias depresiones y puertos de montaña, entre los que cabe destacar el del Gran San Bernardo.

La meseta central meridional, denominada macizo Central, está separada de la región oriental de tierras altas por el valle del río Ródano y muestra un relieve y una estructura irregulares. La meseta, que se levanta gradualmente hacia el norte y el oeste, se caracteriza por afloramientos volcánicos, páramos calizos y, más hacia el sur, por las Cevenas, una cordillera que se eleva a partir de las depresiones costeras mediterráneas y constituye el límite suroriental del macizo Central francés.

La región de las llanuras, el sector más extenso del territorio francés, es una proyección de la gran llanura europea. Excepto por la presencia de unas cuantas colinas, principalmente en la parte centro-occidental, las llanuras francesas consisten en tierras bajas muy poco onduladas, situadas a unos 200 m de altitud. La fértil región de las llanuras la componen los valles de los ríos Sena, Loira y Garona. Éstos y sus numerosos afluentes drenan la vertiente atlántica de Francia. El río Ródano, el mayor y más caudaloso del país, y sus afluentes, particularmente el Saona, el Isère y el Durance, recorren la región de los Alpes franceses. Los principales afluentes del río Sena (principal arteria fluvial) son: el Aube, el Marne, el Oise y el Yonne. Francia tiene pocos lagos; el más destacado, el lago Léman, se encuentra en la frontera franco-suiza y pertenece en su mayor parte a Suiza.

La línea costera francesa tiene una longitud aproximada de 3.140 km y relativamente pocos puertos naturales. El litoral septentrional, a lo largo del canal de la Mancha, presenta una longitud de 1.130 km y está interrumpido por numerosos promontorios, estuarios y accidentes menores, algunos de los cuales constituyen fondeaderos seguros. En esta parte, destaca la ciudad portuaria de El Havre. La construcción de espigones ha dado lugar a la formación de numerosos puertos, como el de Cherburgo. La costa occidental de Francia, bañada por el océano Atlántico, tiene una longitud de 1.390 km (incluido el golfo de Vizcaya); desde la península de Bretaña hasta la Gironda, pone de manifiesto un perfil irregular y, excepto en Bretaña, es arenosa y de poca altitud. Los puertos principales en esta área son los de Brest, Lorient y Saint-Nazaire. Burdeos se encuentra en el interior del estuario de Gironda, a partir del cual la costa está constituida por dunas y pequeños lagos rodeados por terrenos áridos. Los mejores puertos naturales de Francia, como Marsella, Tolón y Niza, se encuentran en el Mediterráneo, aunque la mayor parte del litoral mediterráneo francés, de unos 620 km de longitud, es rocoso y de aguas poco profundas.

Clima 
El clima de Francia es templado en términos generales, pero existen considerables contrastes regionales; por ejemplo, el área costera del sureste, goza de un clima mediterráneo con veranos secos y cálidos e inviernos suaves, mientras en la meseta del interior, las montañas y las regiones de las tierras altas orientales el clima se vuelve continental. El clima oceánico es característico de las regiones de Bretaña y Normandía y se extiende a toda la zona occidental de Francia. Las temperaturas en el litoral atlántico están suavizadas por las corrientes oceánicas y los vientos dominantes del suroeste. La temperatura media de París en el mes de enero es de 3,2 ºC y de 19,5 ºC en julio; en Estrasburgo, la temperatura media del mes de enero es de 0,8 ºC y en julio de 19,1 ºC; en Niza, de 8,3 ºC en enero y de 22,4 ºC en julio; y en Lyon, es de 2 ºC en enero y de 21 ºC en julio. Las precipitaciones son abundantes durante todo el año en el oeste, y en el este aumentan con la altitud y durante los meses de primavera y otoño. La precipitación media es de 585 mm anuales en París y de 813 mm en Lyon. Las variaciones de precipitación oscilan entre los 1.397 mm anuales en las áreas montañosas y los 254 mm en ciertas áreas de las tierras bajas septentrionales. Una de las peculiaridades meteorológicas del sur de Francia es el mistral, un viento muy fuerte procedente de la meseta central que sopla hacia la región mediterránea.

Recursos naturales 
Francia presenta una excelente distribución de sus recursos mineros y agrícolas. El país es uno de los principales productores del mundo en mineral de hierro y de carbón. Además, tiene notables depósitos de antimonio, bauxita, magnesio, pirita, tungsteno, sal, potasio, materiales radiactivos, plomo y cinc. Está en pleno desarrollo la producción de gas natural, petróleo y azufre.

Por otro lado, Francia cuenta con grandes extensiones de suelos fértiles; entre ellos, los más ricos son los formados por los sedimentos marinos en la cuenca de París y los suelos aluviales bien drenados de los valles más bajos de los ríos Sena y Somme.

Flora y fauna 
La flora autóctona de Francia alberga toda la variedad característica de Europa continental, desde los líquenes y musgos árticos alpinos hasta las especies típicas mediterráneas, como el olivo y el naranjo. En los bosques, que cubren unas 14,7 millones de ha (el 27% de la superficie del país), se encuentran varias especies tanto de coníferas como de caducifolias. Los principales árboles forestales son el castaño, el haya, el roble, el alcornoque, el nogal, el abeto y el pino.

Como en el resto de Europa occidental, la fauna de Francia cuenta con pocas especies representativas de los grandes mamíferos; los más comunes son los venados o ciervos y los zorros. La gamuza se encuentra en las altas regiones de los Alpes, y el lobo y el jabalí sobreviven en las remotas áreas boscosas. Entre los pequeños animales destacan el puercoespín y varios carnívoros de la familia de las comadrejas. Francia posee una abundante variedad de aves, tanto especies autóctonas como migratorias. Los reptiles son escasos y el único ejemplar venenoso es la víbora. La carpa es el pez más característico de agua dulce, mientras que el bacalao, el arenque, la pescadilla, la caballa, la platija, la sardina y el atún, entre otros, pueblan las aguas marinas.

Población
Más del 90% de la población ha nacido en Francia y es en su mayoría blanca. Entre los extranjeros, predominan los italianos, los españoles, los portugueses, los polacos y los africanos occidentales y del norte.

Características de la población 
La población (según estimaciones para 1994) era de 57.800.000 habitantes, lo que da una densidad de población de 106 hab/km2. Alrededor del 75% vive en núcleos urbanos.

Divisiones administrativas 
Francia, incluyendo Córcega, está compuesta por 22 regiones, que se subdividen en 96 departamentos. Las regiones son: Île-de-France, Ródano-Alpes, Norte-Paso de Calais, Alsacia, Aquitania, Auvernia, Baja Normandía, Borgoña, Bretaña, Centro, Champaña-Ardenas, Córcega, Franco Condado, Alta Normandía, Languedoc-Rosellón, Lemosín, Lorena, Pirineos Centrales, País del Loira, Picardía, Poitou-Charentes y Provenza-Alpes-Costa Azul.

Ciudades principales 
La capital y ciudad más importante de Francia es París, con una población de 2.175.200 habitantes, según el censo de 1990, y en el total del área metropolitana 9.318.821 habitantes. Marsella (878.689 habitantes y 1.230.936 habitantes incluida el área metropolitana) es un importante puerto; y Lyon (418.476 habitantes y 1.262.223 habitantes incluida el área metropolitana) un centro industrial especializado en el sector textil. Otras grandes ciudades son Toulouse (365.933 habitantes y 608.430 habitantes incluida el área metropolitana), centro industrial y comercial; Niza (342.439 habitantes y 475.507 habitantes incluida el área metropolitana), centro turístico; Estrasburgo (255.937 habitantes y 388.483 habitantes incluida el área metropolitana), puerto del Rin y centro industrial y comercial; Nantes (244.995 habitantes y 492.255 habitantes incluida el área metropolitana), notable por sus refinerías de azúcar, astilleros y otras industrias; Burdeos (213.274 habitantes y 685.456 habitantes incluida el área metropolitana), puerto marítimo y centro industrial y de producción de vinos; y Montpellier (207.996 habitantes y 236.788 habitantes incluida el área metropolitana), centro industrial y comercial. Otras 25 ciudades francesas tenían en 1990 una población que superaba los 100.000 habitantes.

Religión 
El catolicismo es la religión que profesan aproximadamente el 75% de los franceses. Le siguen en importancia el islam, el protestantismo y el judaísmo. Durante el siglo XIX, el Estado subvencionó a las religiones cristiana y judía. En 1905, debido a la oposición popular a la influencia política de la Iglesia católica y a su control sobre la educación pública, la legislación prohibió la financiación del clero católico, protestante y judío con fondos públicos. Por las disposiciones de esta legislación y de otras posteriores, el gobierno francés retiró el reconocimiento oficial a las citadas religiones.

Lenguas oficiales y habladas 
El idioma oficial es el francés, pero además perduran lenguas regionales en varias áreas. Así, por ejemplo, en Bretaña, algunas personas hablan el bretón; en las regiones montañosas de los Pirineos occidentales se habla la lengua vasca; el catalán y el provenzal en algunas zonas de Provenza; en Flandes se mantiene el flamenco; y en Alsacia y Lorena también se habla el alemán. El dialecto alemán que se utiliza en Alsacia se denomina alsaciano.

Economía
Francia, cuya economía tradicional se basaba en la agricultura, experimentó un fuerte desarrollo industrial a partir de la II Guerra Mundial. Durante el periodo de posguerra, el gobierno llevó a cabo una serie de planes de gran alcance con el fin de promover la recuperación y de incrementar la dirección gubernamental de la economía. En los denominados planes Monnet se establecía el principio de nacionalización de ciertas industrias, y, en especial, los sistemas de transporte ferroviario y aéreo, los más importantes bancos y las minas de carbón. El Estado, además, se convirtió en el principal accionista de las industrias automovilísticas, electrónicas y aeronáuticas, así como en el promotor de la explotación de las reservas de crudo y gas natural. En parte como resultado de esos planes y programas, el producto nacional francés aumentó casi el 50% entre los años 1949 y 1954, el 46% entre 1956 y 1964, y durante la década de 1970 en un porcentaje anual del 3,8%. En 1981, el nuevo gobierno socialista comenzó un programa de nacionalización de industrias; sin embargo, la elección de un gobierno conservador, en 1986, condujo a la reducción del papel estatal en la economía. En 1994, el producto interior bruto francés fue de 1,30 billones de dólares, lo que equivalía a 22.580 dólares per cápita. El presupuesto nacional para 1995 establecía 241.416 millones de dólares de ingresos y 245.066 millones de dólares de gastos.

Agricultura 
Aproximadamente el 35% de la superficie total de Francia es cultivable y alrededor del 6% de la población activa trabaja en la agricultura, la silvicultura y la pesca. Bajo condiciones normales, las propiedades agrarias, que suelen tener un promedio de unas 15 ha, producen los suficientes cereales y otros alimentos básicos para consumo nacional. Una valiosa producción agrícola son las vides, con cuyas uvas se elaboran unos excelentes vinos. Francia e Italia son los mayores productores mundiales de vino; la producción francesa en 1995 fue de 55.580.000 hectolitros.

La producción anual de las principales cosechas en 1994 (en millones de toneladas) fue: remolacha azucarera (29), trigo (30,6), patatas o papas (5,5), maíz (13) y cebada (7,6). Otros productos importantes son el centeno, la avena, el nabo, la alcachofa, el lino, el cáñamo y el tabaco. En varias partes del país es importante la sericultura. El cultivo de fruta destaca en la economía del campo francés y se cosechan importantes cantidades de manzana de mesa y para sidra, peras, ciruelas, melocotones (duraznos), albaricoques (chabacanos), bayas, cerezas, aceitunas, cítricos y frutos secos. La ganadería es también una fuente clave de ingresos en el sector agropecuario. En 1994, la cabaña ganadera francesa contaba con 20,1 millones de cabezas de ganado vacuno, 10,5 millones de ovino, 13,8 millones de porcino, 1,1 millones de caprino y 331.000 de caballar, así como más de 200 millones de aves de corral.

Silvicultura y pesca 
De un total de 14,7 millones de ha de bosque y monte, aproximadamente dos tercios son de propiedad privada. Alrededor del 70% está compuesto por robles, hayas y chopos. En 1994, la producción maderera fue de 44,1 millones de m3. La resina, la trementina y el corcho tienen una destacada producción.

La flota pesquera francesa, con 12.940 barcos que navegan en aguas costeras y en alta mar, da trabajo a unos 18.400 pescadores. En 1994, las capturas (principalmente de ostras y mariscos) totalizaron 838.332 toneladas. Los pescados comerciales más importantes son el bacalao, la pescadilla y el atún.

Minería
Francia tiene una amplia diversidad de recursos minerales. Los depósitos franceses de hierro se encuentran entre los más ricos del mundo y la producción anual es de aproximadamente 2,9 millones de toneladas (contenido metálico). Otros minerales importantes del país son la bauxita y el carbón, que se explota principalmente en el norte. En la región de las Landas, en el suroeste, hay pequeños depósitos de petróleo; en 1994, esta producción fue de unos 27,6 millones de barriles, y la de gas natural de 3.395 millones de m3. También se extraen en cantidades significativas lignito, pirita, sales de potasio, sal, plomo, oro, uranio y cinc.

Industria 
Las industrias de Francia son comparables en volumen, variedad y calidad de producción a las de otros países de Europa occidental. Alrededor del 29% de la población activa trabaja en este sector. Entre las industrias productoras de bienes duraderos (excluyendo los metales), la fabricación de vehículos de motor ocupa una alta posición, con una producción automovilística de 3,1 millones de unidades en 1993. La firma Renault es el principal fabricante de automóviles. Otros bienes duraderos fabricados en cantidades significativas son aviones, aparatos electrodomésticos, maquinaria no eléctrica, equipamiento electrónico y productos químicos. La producción de acero en bruto fue de 17,1 millones de t en 1993. La industria textil y de hilado es una de las mayores del mundo; la producción anual de hilo y ropa de lana, algodón, seda y fibras sintéticas supera las 500.000 toneladas. Las refinerías de azúcar de remolacha (betabel) constituyen otra importante industria, al igual que las transformadoras de alimentos, las destilerías y las fábricas de artículos especializados. Entre las últimas ramas de la industria francesa, reconocidas internacionalmente por su calidad, se encuentran los perfumes, guantes, encajes, sombreros, ropa femenina, tapices, chales, relojes, porcelana, cristalería, cerámica, mobiliario y otros muchos artículos de lujo.

Energía 
Sólo alrededor del 10% de la producción de electricidad de Francia se genera en las centrales térmicas que utilizan carbón, productos derivados del petróleo o gas natural. Las instalaciones hidroeléctricas producen alrededor del 19% de la energía nacional. Ningún país depende tanto de la energía nuclear como Francia; las centrales nucleares generan el 71% de la energía eléctrica de Francia. También se utilizan otros tipos de fuentes energéticas, como la energía mareal, fruto del aprovechamiento de las mareas del canal de la Mancha en el curso bajo del Rance, cerca de Saint-Malo (Bretaña). En 1994, la potencia instalada de Francia para generar electricidad era de unos 107,2 millones de kW, y la producción, de 475.622 millones de kWh en el mismo año.

Moneda y banca 
La unidad monetaria de Francia es el franco, dividido en 100 céntimos (5,25 francos equivalían a 1 dólar estadounidense en 1995). El Banque de France, fundado en 1800 y nacionalizado en 1946, es el banco emisor. Entre los principales bancos destacan tres nacionalizados en 1945: Banque Nationale de París, Crédit Lyonnais y Société Générale. Otros importantes se nacionalizaron en 1981 y en 1982. Alrededor del 10% de los franceses trabaja en el sector financiero.

Moneda y comercio exterior 
París es el centro del comercio nacional e internacional francés, pero otras grandes ciudades, como Marsella y Lyon, desempeñan también un papel importante en la vida comercial del país. El comercio francés se ha caracterizado por el predominio del pequeño comercio, aunque en la actualidad hay una tendencia al crecimiento de las grandes superficies comerciales. Aproximadamente el 55% de la población activa trabaja en el comercio y en los servicios.

Francia es una de las mayores potencias mercantiles del mundo y su comercio exterior engloba una amplia variedad de artículos. Durante la década de 1980 las importaciones anuales superaron las exportaciones, debido sobre todo a las fuertes compras de crudo petrolífero. A finales de esa década, los gastos en importaciones fueron de unos 181.700 millones de dólares, compuestos principalmente por crudo, alimentos y animales vivos, maquinaria, productos químicos, hierro y acero, equipamiento de transportes y otros bienes elaborados, como instrumentos de precisión, ropa y textiles. Para el mismo periodo, los beneficios de las exportaciones fueron de 171.300 millones de dólares anuales, centradas en la maquinaria, equipamiento de transportes, productos químicos, hierro y acero, alimentos, animales vivos, refino de petróleo, ropa, textiles y vino. En 1994, las importaciones supusieron unos 211.912 millones de dólares y las exportaciones 217.234 millones. Más de la mitad del comercio exterior de Francia se realiza con la Unión Europea, principalmente con Alemania, Bélgica, Luxemburgo e Italia, aunque también Estados Unidos, los Países Bajos, Gran Bretaña, las repúblicas que pertenecieron a la extinta URSS, y Japón son importantes socios mercantiles de Francia. El país desempeña un papel destacado en el comercio exterior con algunas de sus antiguas posesiones ultramarinas, como Argelia, Marruecos, Túnez y Costa de Marfil.

Transporte 
Francia posee uno de los sistemas de transportes más desarrollados de Europa. En 1994, el país tenía 26.684 km de carreteras principales o nacionales, entre las que se contaban 7.956 km de autopistas de peaje; en total, la red de carreteras cubre más de 963.207 kilómetros. Para ese mismo año, el número de vehículos de motor superaba los 30 millones, de los cuales unos 24,9 millones eran automóviles. El ferrocarril francés se nacionalizó parcialmente en 1938. En 1994, había unos 32.275 km de vías férreas en funcionamiento, 13.742 de las cuales estaban electrificadas. En Francia se ha desarrollado el tren de alta velocidad (train à grande vitesse, TGV), que funciona en las principales líneas. El país tiene alrededor de 6.000 km de vías fluviales navegables, entre las que se cuentan 3.740 km de canales. La marina mercante francesa, una de las mayores del mundo, comprende unos 850 buques con más de 100 toneladas brutas registradas. En lo que respecta al transporte aéreo, Francia tiene dos grandes líneas aéreas estatales: Air France, que realiza vuelos a casi todas las partes del mundo, y Air Inter, que desarrolla su servicio en el interior del país. Una línea aérea privada internacional, Union de Transports Aériens (UTA), junto a varias pequeñas compañías privadas, también ofrece servicios nacionales e internacionales. Los principales aeropuertos son el Charles de Gaulle y el de Orly, ambos cerca de París.

Comunicaciones 
El gobierno dirige los sistemas postales, telegráficos y telefónicos franceses. En 1993, había instalados más de 33,3 millones de teléfonos. Las compañías privadas, financiadas por la publicidad, dirigen la mayor parte de los servicios de radio y televisión. En cuanto a la televisión, este medio ofrece canales estatales, junto a servicios por cable y satélite. En las mismas fechas, se registraban alrededor de 49 millones de aparatos de radio y unos 29,3 millones de receptores de televisión.

En 1990 se editaban en Francia 79 periódicos diarios, con una tirada total de más de 9,4 millones de ejemplares. Los periódicos más influyentes se publican en París; entre ellos destacan Le Monde (con una circulación de 445.000 ejemplares), Le Figaro (465.500), France-Soir (539.000) y Le Parisien Libéré (421.000). Las principales publicaciones no diarias del país son Paris-Match (con una circulación de 690.000 ejemplares), L’Express (669.600), Le Canard enchaîné (450.000), Le Nouvel Observateur (324.200) y Elle (395.000).

Trabajo 
La población activa francesa contaba con unos 25,4 millones de personas en 1994. Aproximadamente el 20% de los trabajadores franceses son miembros de sindicatos; alrededor de 1,6 millones pertenecen a la Confédération Générale du Travail (CGT), la mayor organización de trabajadores francesa, de tendencia social-comunista. La Confédération Française Démocratique du Travail (CFDT), una organización de orientación social-cristiana, tiene unos 900.000 afiliados, y Force Ouvrière, de afinidad socialdemócrata, 1,1 millones. Un decreto gubernamental establece el salario mínimo, pero los convenios colectivos determinan la escala de sueldos. El gobierno administra programas de seguros a todo riesgo para los trabajadores.

Gobierno
El sistema gubernamental francés es una República presidencial, basada en la Constitución promulgada en octubre de 1958 por iniciativa del general Charles de Gaulle; este documento reduce el poder del Parlamento para destituir gabinetes y amplía la autoridad del presidente. La soberanía de la República recae en el pueblo francés, que puede ejercer su poder político a través de un parlamento de representantes, así como por medio de referéndums. El organismo representativo es bicameral; está compuesto por la Asamblea Nacional (577 diputados) y el Senado (321 miembros). El primero se elige por sufragio universal directo, con la representación proporcional de cada partido que se refleje en la votación popular; los diputados permanecen en sus cargos por periodos de cinco años. Los senadores son elegidos para nueve años, a través de sufragio popular indirecto (es decir, por la asociación de otras cámaras de representantes). La Constitución de 1958 establecía un nuevo cuerpo, el Consejo Constitucional, con poder para supervisar las elecciones y la celebración de referéndums, así como para decidir sobre cuestiones constitucionales; el Consejo está compuesto por nueve miembros designados y por todos los antiguos presidentes de la República. Los franceses pueden votar a partir de los 18 años.

Gobierno central 
El presidente es elegido para un periodo de siete años por votación popular directa; hasta 1962 (fecha en la que una enmienda constitucional cambió el método) un colegio electoral de los cuerpos gubernamentales elegía al presidente. El presidente es el comandante de las Fuerzas Armadas y dirige el Consejo Superior de la Judicatura, el Comité de Defensa Nacional y el Consejo de Ministros (gabinete); también nombra al primer ministro y designa al gabinete de ministros.

El primer ministro y el Consejo de Ministros son responsables sólo ante la Asamblea Nacional, aunque el primer ministro tiene el derecho de pedir la aprobación del Senado en los asuntos de política general. Cuando la Asamblea Nacional adopta una moción de censura, rechaza el programa o una declaración de política general del gabinete, el primer ministro debe dimitir.

Poder legislativo 
El Parlamento francés consta de dos cámaras y la Asamblea Nacional posee la suprema autoridad legislativa. El Senado es un cuerpo consultivo que tiene el derecho de examinar y dar cuenta de las opiniones sobre legislación y política iniciadas en la Asamblea Nacional y retrasar, pero no evitar, la aprobación de las leyes. Si las dos cámaras no están de acuerdo en la aprobación de un proyecto de ley, la decisión final recae en la Asamblea Nacional, la cual puede aceptar la opinión del Senado o, después de un periodo específico, reafirmarse en la suya. El Consejo Económico y Social, compuesto por los representantes de los grupos de trabajadores, de la patronal y de las organizaciones profesionales y culturales, actúa con capacidad consultiva sobre asuntos económicos ante la Asamblea Nacional y el Consejo de Ministros. La Constitución de 1958 limita la actividad de la Asamblea Nacional a dos sesiones anuales regulares, permite la adopción del voto de censura contra el gobierno por una mayoría absoluta, y prohíbe que los diputados que hayan propuesto una moción de censura no aceptada puedan presentar otras durante la misma sesión regular. Las enmiendas constitucionales se pueden realizar después de su aprobación por ambas cámaras del Parlamento y por un posterior referéndum popular, o simplemente por aprobación de los tres quintos del Parlamento.

Partidos políticos
Francia tiene una gran tradición democrática, con numerosas agrupaciones políticas, muchas de las cuales difieren sólo en matices teóricos de estrategia política. Sin embargo, los requerimientos legislativos de la V República han favorecido la fusión o la coalición de partidos políticos independientes. Cuatro grandes grupos (dos organizaciones de centro-derecha y dos partidos de izquierdas) dominaban el mundo político francés ya en la década de 1980 y a principios de la siguiente: la Agrupación para la República (RPR), fundada en 1976 por el anterior primer ministro y actual presidente Jacques Chirac, mantiene una afinidad con las ideas del antiguo presidente Charles de Gaulle; la Unión para la Democracia Francesa (UDF), una coalición construida alrededor del Partido Republicano, fuertemente unida al antiguo presidente de la República Valéry Giscard d’Estaing; el Partido Socialista (PS), dirigido hasta su fallecimiento por François Mitterrand; y el Partido Comunista Francés (PCF), encabezado por Georges Marchais hasta 1994, cuando fue sustituido por Robert Hue. En las elecciones legislativas de 1993, una coalición del RPR y de la UDF permitió una victoria aplastante de éstos, al ganar más del 80% de los escaños de la Asamblea Nacional.

Gobierno departamental y local 
Los 96 departamentos del territorio francés se organizan en 22 regiones. En 1981, el gobierno del presidente Mitterrand introdujo un plan que abolió el sistema de prefectos (gobernadores civiles), nombrados por el gobierno central, y aumentó los poderes de los consejos departamentales electos. Los departamentos están divididos en communes (municipios) administrados por consejos municipales, cuya composición oscila entre 10 y 36 miembros, nombrados para un periodo de seis años. Cada consejo elige entre sus miembros a un alcalde, que representa al gobierno nacional. Francia cuenta con más de 36.000 communes. Otras unidades de gobierno local son los arrondissement (distritos) y los cantones.

Salud y bienestar social 
La Seguridad Social francesa cubre parcialmente los costes médicos, farmacéuticos y de hospitalización en la mayoría de los casos, y los costes completos de estos servicios para los grupos de bajos ingresos, desempleados y niños menores de diez años. También cubre otras prestaciones sociales, como asignaciones familiares, compensaciones laborales, beneficios por maternidad y pensiones de discapacidad y de jubilación. El plan obligatorio protege al 98% de la población total de Francia, aproximadamente.

Poder judicial 
Los tribunales locales, divididos en los llamados Tribunales de Instancia y Tribunales de Gran Instancia, se encargan de pequeños casos criminales y civiles. Los tribunales penales tratan los delitos castigados con prisión de cinco años o menos y los casos civiles de mayor importancia. Los recursos contra las sentencias dictaminadas por estos tribunales inferiores se dirigen a los tribunales de apelación. Los casos criminales más importantes se ven ante los tribunales de assises. Los recursos contra las decisiones de éstos y las de los tribunales de apelación deben ser revisados por el Tribunal de Casación, que está autorizado para anular sentencias y ordenar nuevos juicios.

Defensa 
El servicio militar es obligatorio durante 10 meses para los varones entre 18 y 35 años. Los gastos de defensa en 1993 fueron de unos 35.800 millones de dólares. El Ejército de Tierra contaba aproximadamente con 241.400 miembros, la Armada con unos 65.400 y las Fuerzas Aéreas con alrededor de 90.600. Aunque Francia sigue siendo miembro del Consejo de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), las fuerzas militares francesas fueron retiradas del mando de la OTAN en octubre de 1966. Francia ha desarrollado una fuerza nuclear disuasiva mediante la construcción de submarinos nucleares y misiles balísticos. 

Link del Municipio de Lyon

www.mairie-lyon.fr